Los primeros 21 días de vida deciden más de lo que imaginas
Hay una ventana en la vida de un ternero que lo cambia todo. Dura aproximadamente tres semanas. Lo que ocurre — o lo que no ocurre — condiciona su capacidad de crecer, de responder a las vacunas, de aguantar el estrés del destete y, en el caso de las hembras, su producción en la primera lactación.